Pobres, ricos y los del medio

La Voz de Galicia
Sábado, 12 de junio de 2010

La crisis económica y la reciente adopción por el Gobierno de las primeras medidas para reducir el desmandado déficit público han devuelto al primer plano de la actualidad la utilización de términos que prácticamente habían dejado de contraponerse en los medios de comunicación, como los de pobres y ricos.

Tal vez porque es más difícil de esconder que la riqueza, existe un concepto generalmente aceptado de pobreza y hasta una división de ésta en grados. Así, en la Unión Europea se consideran pobres a las personas que viven con menos del 50% de la renta neta disponible del correspondiente Estado. En España, este porcentaje ronda los 7.400 € anuales, de tal modo que entre nosotros es pobre, por disponer de menos de esta renta anual, el 22,7% de la población, de la cual el 19,6% pertenece a la categoría de pobreza moderada y el restante 3,1% al de la pobreza severa o extrema.

Al hablar de los ricos, y dentro de la propia incertidumbre que rodea este concepto, se parte de distintos niveles patrimoniales, sumando entre todos el 8,91% de la población. Así, según los últimos datos –que es posible que no estén del todo actualizados-, el 7,08% de la población tiene entre un millón y dos millones y medio de euros; el 1,31% entre dos millones y medio y cinco; el 0,37% entre cinco millones y 10; y el 0,15% más de diez millones de euros.

Los del medio son el 68,39%, la gran mayoría que está entre esos dos extremos. Pues bien, lo que interesa subrayar es que la actual situación de crisis económica a quienes está poniendo realmente en riesgo de cambiar de situación es a la gran mayoría de los del medio.

En efecto, en el ámbito de la pobreza, la crisis, lejos de reducir el número de los que se encuentran en ella, hace transitar a los afectados desde la pobreza a la pobreza moderada, y de ésta a la pobreza severa o extrema. Pero esto, aunque supondrá muchísimo para quienes lo lleguen a padecer, se ve compensado en cierto modo porque es en la pobreza donde más se vuelcan el Estado y las demás instituciones que se ocupan de la beneficencia. Y en el ámbito de los ricos, la crisis, aunque puede hacer pasar a algunos al estrato de los del medio, supondrá, por lo general, que sigan teniendo mucho más de lo suficiente, aunque sea con menor valor.

El verdadero problema lo tienen los del medio. Si, desde que empezó la crisis, los pobres han aumentado un 3,4% (véase La Voz del pasado 5 de junio), este porcentaje de personas hay que restarlo casi enteramente de los del medio. Si a esto se añade que la pobreza suele asociarse, entre otras circunstancias, con la infravivienda, el paro, el analfabetismo, enfermedades, y la exclusión social, se comprende lo grave que resulta que vaya engrosando imparablemente el porcentaje de la pobreza a costa de los del medio. Es urgente, por tanto, reaccionar contra la crisis, porque para que exista una sociedad fuertemente cohesionada no se puede debilitar el vigoroso soporte que suponen los del medio.

Deja un comentario